Cómo manejar la ansiedad y una posible depresión pre y post quirúrgica

Es importante preparar nuestra mente para este proceso así como nuestro estado emocional, ya que si estamos tranquilos nuestro cuerpo estará en disposición de ser intervenido y no tendremos dificultades al momento de la anestesia o durante la cirugía.


Es probable que ya hayas pasado por una operación anteriormente, y si aún no, no está de más estar preparado en caso de que llegaras a requerir de una, por eso queremos compartir contigo cómo puedes hacer para manejar esta situación, ya que es normal que se presente cierta depresión o ansiedad antes y después de una cirugía.

Es importante preparar nuestra mente para este proceso así como nuestro estado emocional, ya que si estamos tranquilos nuestro cuerpo estará en disposición de ser intervenido y no tendremos dificultades al momento de la anestesia o durante la cirugía.

Una herramienta que puede ayudar a prepararnos es el Mindfulness, ya que reduce el estrés y la ansiedad. Mediante la meditación de la respiración, escaneo corporal, entre otras técnicas, podemos regular las emociones y disminuir los pensamientos negativos que nos invaden antes de una cirugía.

· Meditación con la respiración: Se trata de enfocarse en la entrada y salida de aire para lograr la concentración y alejar los pensamientos negativos.

· Escaneo corporal: El principal objetivo es estar en sintonía con el cuerpo y sus sensaciones para lograr tranquilidad.

· Meditación de conciencia plena de la ansiedad y el miedo: Al enfocar la mente en el presente y asumir las emociones, podemos convertirlas en experiencias positivas    

Por otro lado, la depresión post quirúrgica suele ser frecuente, por eso es importante que nos rodeemos de familiares y amigos ya que el contar con su apoyo hará que cada vez que nos sintamos mal podamos hablar y sentirnos escuchados, lo que nos ayudará a salir adelante después del procedimiento que se nos realizó. Además, participar en actividades divertidas hará que despejemos nuestra mente y que nuestro estado de ánimo mejore.

Puedes intentar otras técnicas como la relajación muscular progresiva, poner a volar tu imaginación con guías de audio y diferentes prácticas de meditación. Si logras estar relajado y tranquilo harás de este proceso uno mucho más fácil.

¿Te animas a probar alguna de estas técnicas?