¿Es hora de dejar de pensar en el índice de masa corporal?

Un grupo de psicólogos de la Universidad de California hicieron una prueba para determinar si el índice de masa corporal podría determinar el estado de salud de las personas. Los resultados pusieron en tela de juicio la calidad del IMC como indicador de la salud general.


Desde hace muchos años se han usado dos medidas para crear una imagen de nuestra salud en general: la altura y el peso. Si bien es cierto que al dividir nuestro peso en kilogramos por nuestra altura en metros al cuadrado (IMC = Peso (kg) / Altura al cuadrado (m2)) y luego nuevamente por ese número de altura obtenemos nuestro índice de masa corporal, esto nos dará una idea de si estamos bajos de peso, en nuestro peso ideal o con sobrepeso, pero no determinará nuestro estado de salud.

Lo anterior, debido a que al medir el peso por sí solo se pueden pasar por alto "las complejidades de la composición corporal", esto se refiere a las proporciones de músculo, grasa, hueso y líquido en nuestro cuerpo.

Un grupo de psicólogos de la Universidad de California hicieron una prueba para determinar si el índice de masa corporal podría determinar el estado de salud de las personas, por lo que el equipo midió el IMC de los sujetos, el metabolismo y la presión arterial. Estos resultados pusieron en tela de juicio la calidad del IMC como indicador de la salud general pues casi la mitad de las personas cuyos IMC determinaron que estaban en sobrepeso u obesidad en realidad eran saludables, mientras que más de un tercio de las personas con IMC normales se consideraron en condiciones no muy óptimas.

En conclusión, el IMC no nos arroja si ese peso es grasa o músculo. Por otro lado, si se mide la Masa Corporal Magra podemos tener una visión de cuánta masa muscular es la que se tiene en total. Para calcularla deberemos restar el porcentaje de grasa corporal a nuestro peso total.

Aún con lo anterior, si queremos evitar enfermedades como Sarcopenia, desnutrición o enfermedades cardíacas, es importante consumir alimentos que favorezcan a nuestros músculos acompañando la dieta de una rutina de ejercicios. Incluso, estos hábitos pueden ayudar a recuperarnos más rápido en alguna lesión o enfermedad.

Y tú, ¿sabes cuánta masa muscular tienes en realidad?