Alimentándose fuera de casa

Alimentándose fuera de casa

Nos ha pasado a todos, no siempre podemos comer en casa y justo cuando queremos empezar a comer mejor, es cuando más nos invitan a comer afuera, el tiempo no nos favorece para cocinar en casa o se nos antoja comer en otro lugar para romper con la rutina.


Una vez salimos, es usual que encontremos una variedad de opciones que tal vez no son las comidas más saludables, pero si quieres mantener tu voluntad de alimentarte bien, estos consejos te serán muy útiles.

Recuerda que siempre debes consultar con tu profesional de la salud, sobre tu plan de alimentación.

  • Los restaurantes que ya conoces y en los que sabes que sirven una porción adecuada, es decir que no exageran al servir demasiada comida, son los más recomendables, pues ver tu plato con mucha comida puede hacer que sientas que debes comerlo todo.

  • Utiliza las ventajas que hoy en día ofrece la tecnología. Si revisas en internet los menús de los restaurantes que tengas cerca, te será más fácil escoger esos en donde los alimentos pueden ser más adecuados para tu nutrición. Escoger lugares en donde vendan pescados, carnes o comida japonesa, te permitirá variar en el día a día.

  • Comer antes de salir de casa es una buena práctica. Y no hablamos de tener que adelantar una comida como el almuerzo o la cena, sino de comer por ejemplo una fruta o un snack como un trozo de queso bajo en grasa. Esto te ayudará a evitar  comer con mucha hambre fuera de casa y así no sentirás antojos de comida que no te nutre bien.
  • Evita los alimentos con demasiados ingredientes. Cuando las preparaciones tienen por ejemplo muchas salsas o mantequilla, pueden convertir un alimento saludable en uno que no apoya tu buena nutrición.

  • Hay acompañamientos saludables como las papas cocinadas, que pueden reemplazar unas papas a la francesa por ejemplo. También puedes pedir una ensalada en vez de pan si ya pediste arroz o pasta.

  • Si pides los aderezos aparte y no junto a la comida, podrás comerlos en menos cantidad untándolos poco en lo que vayas a comer.

  • Si se te antoja comer un plato de entrada, no pidas uno solo para ti, únete a tus acompañantes y pidan uno entre todos.

  • Trata de acompañar tus comidas con agua y si pides un jugo, es mejor que sea sin azúcar.

  • Come despacio, aprovecha el momento de la comida para compartir con más gente para que te gastes más tiempo comiendo. Cuando lo haces, sientes que quedas satisfecho comiendo menos comida que cuando comes rápido y no te tomas el tiempo para masticar.

  • De postre puedes pedir fruta para que evites caer en la tentación de comer productos azucarados.

  • Finalmente si tienes la posibilidad, trata de empacar tus snacks en recipientes y cárgalos contigo, así estarás seguro de haber escogido los más apropiados para ti.